
La oferta logística global sigue sin poder cubrir la fuerte demanda de envíos transfronterizos, incluso con un ligero incremento de la capacidad aérea total. Según los últimos análisis de mercado de DHL Global Forwarding, el potente impulso exportador de la región Asia-Pacífico, sustentado por la producción tecnológica y los envíos de comercio electrónico, sigue superando la capacidad disponible del sector.
Según el último boletín mensual de la empresa, la capacidad de carga aérea mundial creció un 2% interanual en mayo, y la mayor parte de ese nuevo espacio corresponde a rutas Asia-Pacífico. Sin embargo, las aerolíneas siguen optimizando sus redes para centrarse en vuelos de larga distancia con márgenes altos, mientras que la capacidad de bodega en vuelos de pasajeros bajó un 3% respecto al año anterior.
El consumo se ha mantenido muy sólido durante todo el año. La demanda de carga aérea subió un 5% interanual en abril y acumula un crecimiento del 4% desde enero. Asia-Pacífico lidera el transporte aéreo internacional, concentra casi la mitad del volumen mundial y registra un aumento anual del 8%. Los envíos de semiconductores y equipos relacionados con inteligencia artificial son el principal motor de este crecimiento regional.
De cara al futuro, DHL prevé que la demanda de carga en Asia-Pacífico se mantenga firme gracias al crecimiento del comercio electrónico, las exportaciones constantes de productos tecnológicos y las estrategias de diversificación de cadenas de suministro. La ampliación de la capacidad aérea será moderada, ya que las aerolíneas seguirán apostando por rutas rentables, sin ampliar espacios de forma masiva.
El mercado marítimo atraviesa una situación igualmente complicada. La llegada anticipada de la temporada alta ha reducido aún más el limitado espacio en los buques. Los nuevos recargos por combustible que entrarán en vigor el 1 de julio elevarán los costes logísticos, lo que hará que los cargadores adelanten sus envíos y reserven espacio con antelación para evitar que sus contenedores sean postergados.
Aunque la flota mundial de buques ha crecido en cifras nominales, la congestión portuaria, los cambios frecuentes de ruta y los tiempos de navegación más largos han reducido la capacidad marítima efectiva en aproximadamente un 17%. Directivos del sector indican que la temporada alta de este año llega antes y con mayor concentración de mercancías, lo que genera una fuerte presión sobre el espacio disponible y las tarifas de flete.
En conclusión, el sector logístico estima que cualquier bajada considerable de las tarifas dependerá más de una ralentización de la demanda que de un aumento considerable de la capacidad de transporte mundial.